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PopDigest

¿Cómo pagar los años dorados?

Un estudio examina estrategias para hacer frente a los costes de una creciente población de edad avanzada en Suecia

Europa está envejeciendo rápidamente y este cambio está siendo especialmente visible desde hace ya algún tiempo en Suecia. De acuerdo al análisis realizado por Tommy Bengtsson y Kirk Scott, en el 2050 las personas mayores constituirán el 26% de la población y sus ingresos estarán muy lejos de cubrir los costes públicos que producirán.

 © Foto-Rhein-Main - Fotolia.com

Consecuencias de una población envejecida

Las actuales predicciones señalan que la esperanza de vida media en Suecia aumentará en el 2050 hasta los 83 años entre los hombres y hasta los 85,5 años entre las mujeres. Por otra parte, a partir del 2009 el Índice Sintético de Fecundidad (ISF) se estabilizará en 1,83 hijos por mujer. Estos cambios aumentarán la tasa global de dependencia, es decir, el número de personas demasiado jóvenes o demasiado mayores para trabajar con relación al número de personas en edad de trabajar (ver Figura 1).

Figura 1: Jóvenes, mayores e índice global de dependencia de las personas entre 20 y 65 años de edad. Suecia, 1900–2008 y estimaciones hasta el 2050.

Los autores también señalan que el consumo tiende a superar los ingresos a partir de los 65 años. Cuando una persona alcanza los 90 años, los costes que genera su consumo total anual alcanzan los 35.000-43.000 €. Esto supone el doble del consumo medio de los suecos. Un análisis detallado del consumo por edad indica que el aumento del coste asociado a edades más avanzadas se debe, casi enteramente, a la asistencia sanitaria. La diferencia entre estos costes y los ingresos de este grupo de edad se define como el déficit del ciclo de vida. Según los autores, este déficit se habrá duplicado en un tiempo de 30 años. Cubrirlo y mantenerlo a niveles del 2008 requeriría que la productividad laboral se incrementara en más de un 0,3% (ver Figura 2).

Figura 2: Consumo por edad y por tipo. Suecia 2003, medido en coronas suecas (SEK) del 2003.

Con una proporción creciente de la población pasando más tiempo en la jubilación, el sistema de pensiones también constituye una cuestión importante. El sistema ha sido rediseñado recientemente con el fin de mantener el coste total de las pensiones públicas en una tasa fija de aproximadamente el 11% del producto interior bruto. Sin embargo, el valor de las pensiones solamente permanecerá estable en relación con el ingreso de otros grupos de edad, si el número de pensionistas se mantiene en los niveles actuales.

 

La demografía no va a resolver el problema

Bengtsson y Scott argumentan que los problemas causados por el envejecimiento de la población no se resolverán a través de los cambios demográficos. Al igual que la mayoría de los expertos, los autores no creen que las tasas de fecundidad aumenten más que marginalmente en el futuro. Incluso si las cifras aumentaran, tendrían una repercusión limitada en un futuro próximo.

La migración es la otra solución potencial al envejecimiento de la población y Suecia ha sido un país de inmigración neta positiva desde los años 1930. Alrededor del 25% de la población sueca actual ha nacido en el extranjero o al menos uno de sus padres ha nacido en el extranjero, siendo un 14% inmigrantes de primera generación. Sin embargo, la inmigración no ha desempeñado un papel tan importante como se esperaba en la “corrección” de la estructura por edad. Las mujeres inmigrantes tienden a adaptarse rápidamente a los patrones de fecundidad sueca. Además, desde los años 1970, la integración de los inmigrantes en el mercado laboral no ha sido tan satisfactoria como lo había sido anteriormente. En el 2001 la tasa de desempleo real era aproximadamente del 30% para los inmigrantes y alrededor del 18% para los nativos. Incluso si fuera posible manejar satisfactoriamente todos los potenciales problemas de integración, sigue sin quedar claro si la economía sería capaz de absorber el enorme incremento de la población activa necesaria para compensar el envejecimiento de la población. El reciente aumento del número de desempleados en Suecia supone un obstáculo más a esta masiva importación de mano de obra.

 

Se buscan más contribuyentes

Suecia ya tiene uno de los tipos impositivos más elevados de la UE. En este escenario, los autores ven poco margen para que el gobierno incremente los impuestos para pagar los costes del envejecimiento de la población. Bengtsson y Scott argumentan que esa política podría incluso causar la emigración de contribuyentes a países más “baratos”. Por tanto, podría llevar a producir un descenso neto de los ingresos fiscales debido a que habría menos personas para pagarlos. En su lugar, sugieren incrementar el número de contribuyentes movilizando a los potenciales trabajadores de manera que realmente trabaje una mayor proporción de aquéllos que se encuentran en edad de trabajar.

Conseguir que los adultos jóvenes se incorporen al mercado de trabajo lo más rápida y completamente posible es de vital importancia. Dicha incorporación, combinada con un aumento de la edad de jubilación y del número de horas de trabajo, permitiría no sólo mantener sino mejorar los actuales niveles de vida para las futuras generaciones.

 

 

Please note that only the English version is citable as this is the version that has been approved by the author(s). Please cite the PopDigest as: Matthiesen, Sigrun (2011): How to Pay for the Golden Years: Research from Sweden examines strategies for coping with the costs of a growing elderly population. PopDigest 14. Berlin: Population Europe. Available at: http://population-europe.eu/pop-digest/how-pay-golden-years. (Date of Access)

This Population Digest has been published with financial support from the Progress Programme of the European Union in the framework of the project “Supporting a Partnership for Enhancing Europe’s Capacity to Tackle Demographic and Societal Change”.